_



Trashumancia. Diálogos a través del paisaje. 
Videocreación, 2018.



_


Textos y publicación





  

Edición publicada por la Sección Departamental de Historia del Arte de la UCM. López Fernández, A. J. Geografía sensorial de la resistencia. La percepción y construcción del paisaje a través de la trashumancia
︎ISBN: 978-84-09-06535-6. Madrid, 2018: Palabras de imágenes.



Trashumancia


La trashumancia es una práctica de pastoreo milenaria que nace del nomadismo cíclico y las migraciones y los desplazamientos estacionales, donde el ganado es conducido hacia las zonas altas de montaña en primavera y verano (agostada), y hacia las zonas bajas en otoño e invierno (invernada) en busca de mejores pastos y condiciones climáticas.

La práctica trashumante, al transcurrir por diferentes entornos naturales, a través de veredas y cañadas, mantiene un estrecho vínculo con la naturaleza y la biodiversidad del entorno, ayudando, por ejemplo, a la dispersión de las semillas, un fenómeno que en ecología se conoce como La dispersión de semillas a larga distancia (LDD) y que se produce a través de los excrementos de los animales (endozoocoria), o cuando las distintas semillas se adhieren a las patas y a la lana de las ovejas (epizoocoria) e incluso a las ropas de los propios pastores trashumantes. De esta forma, vemos cómo la trashumancia y el paisaje están íntimamente ligados en la regeneración y el desarrollo de la flora, la fauna y la biosfera, es decir, se encuentran en constante diálogo, contribuyendo en la conservación de los ecosistemas y conformando lo que se conoce también como “corredores ecológicos” o “corredores biológicos”.




Geografía sensorial de la resistencia

Geografía sensorial de la resistencia. La percepción y construcción del paisaje a través de la trashumancia es el resultado de la investigación de mi trabajo fin de máster, basado en la experiencia fenomenológica de convivir durante 19 días con los pastores trashumantes a lo largo de la vereda entre junio y noviembre de 2017.

La idea de resistencia brota en este contexto de la trashumancia, como si de una semilla se tratara, de la necesidad de establecer un vínculo sensorial y emocional con el territorio y el entorno, de la importancia de saber escuchar el paisaje y las formas de vida que habitan en él, entender qué nos quieren decir estas por medio de la observación y la escucha profunda.

Actualmente, y cada vez más, existe una falta de empatía hacia el entorno o el territorio, así como en lo que hacemos y cómo lo hacemos en relación a este, lo que finalmente se traduce en el modo en que percibimos la realidad. En cualquier espacio cotidiano, ya sea en la ciudad o en el campo (medio rural y naturaleza), existen pequeños detalles o aspectos, llamémoslos fenómenos sensoriales (información del entorno), que pasan desapercibidos debido a que la mayor parte del tiempo nos encontramos alienados del lugar, inmersos en las obligaciones y deseos de futuro, es decir, pendientes de las expectativas generadas por las exigencias y posibilidades del mundo globalizado y el sistema económico actual. Esto llega a alterar y modificar nuestra cognición y, por lo tanto, nuestras emociones y relaciones con la naturaleza y el entorno -que habitamos, o simplemente por el que transitamos-.

Pocas veces viajamos por los lugares con la intención de interactuar emocionalmente con ellos o, mejor dicho, de brindarnos la oportunidad de explorarlos y dialogar con el espacio por medio de los sentidos, libres de ideas preconcebidas. Viajamos o nos trasladamos hasta allí, pero no a través de ellos, ni en el trayecto. Sucede, sencillamente, porque la mayor parte del tiempo nos encontramos evadidos a través de los dispositivos digitales y el ruido de las pantallas [...]. Es por ello que la práctica trashumante, mediante el caminar de forma pausada y sosegada por medio de diferentes ambientes durante un extenso periódo de tiempo, denota una oposición y resistencia a los ritmos inmediatos y urgentes de nuestro tiempo. 




Trashumancia. Diálogos a través del paisaje

Trashumancia. Diálogos a través del paisaje es un proyecto de videocreación que resume la experiencia vivida durante el tiempo de la vereda con la familia Belenchón y que reflexiona acerca de los ritmos lentos y las relaciones directas y conscientes con el entorno a través del pastoreo trashumante.

Este proyecto consistió en acompañar a una familia de pastores trashumantes de Guadalaviar (Teruel) desde la provincia de Jaén hasta Teruel en los meses de junio y noviembre de 2017. 19 días caminando a través de los campos, pueblos y montañas de Ciudad Real y Cuenca que atraviesan las vias pecuarias y veredas castellanomanchegas. A partir de esta experiencia del caminar y el habitar nómada, exploro las distintas relaciones sensoriales con el paisaje por medio de la observación y la escucha, prestando atención a esos díalogos1 que se generan y se producen a medida que el rebaño y la acción del pastoreo interactúa con el resto de elementos y factores del entorno y el paisaje. De este modo, a través de la trashumancia y de los diferentes factores ambientales que acompañan durante el recorrido, se va conformando y construyendo el paisaje y el entorno, así como nuestra mirada y la percepción del mismo en relación a las emociones y los sentidos: el clima y las distintas interacciones de los cuerpos que generan variedad de ritmos. 

El vídeo, dividido en 4 actos, propone 4 visiones o formas de establecer un diálogo consciente con el entorno, de escuchar o percibir el paisaje a través de la trashumancia, en relación a los factores que la rodean y conforman la experiencia: Acto I: La memoria del suelo; Acto II: (Silencio), Acto III: Clima y Acto IV o Acto final: La metamorfosis del paisaje.


Diálogos1: el diálogo entendido aquí como la interacción entre los diferentes elementos y factores ambientales que conforman un determinado ambiente, como puede ser el sonido de los arboles y las hojas por el viento, la vibración y la percusión de las pisadas de las ovejas sobre la variación del terreno, el leve tintineo de los cencerros en sintonía con el fluir del agua de un arroyo, o el balanceo de los troncos y las ramas de los árboles.